El hambre del cuerpo y el hambre del espíritu, por Liz Oliva Fernández

Sin lugar a dudas ella es de “los que nunca fueron a la guerra, de los que nacieron con la cicatriz de esta ciudad y el asfalto en los pies, y unas ganas tremendas de ver el mundo”, de las que todavía se preocupa por alimentar su espíritu, pues eso fue lo que le enseñó leer a Onelio, y posteriormente, vivirlo. Seguir leyendo «El hambre del cuerpo y el hambre del espíritu, por Liz Oliva Fernández»