Making of (21)

 

Era normal, si se quiere ver así. Yo había caminado cerca de dos cuadras y media cuando lo vi por primera vez. Siguió detrás de mí, pero no en mala onda, sino cuidándome. Husmeó en una esquina, orinó y luego me buscó nuevamente entre la gente. Dicen que cuando esas cosas pasan San Lázaro lo protege a uno. La señora no se había levantado todavía, tuve que esperar sentada en el portal, unos veinte minutos más o menos. Luego me registró y me dijo que Seguir leyendo “Making of (21)”

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Alturas

[Este cuento daba título a mi libro Cuerpo Reservado cuando fue presentado al concurso Pinos Nuevos, en 2007. Luego el editor me sugirió cambiarlo, para vincularlo a Cuerpo Público, y formar así un pequeño díptico. A fin de cuentas, ambos tienen el cuerpo como centro, el primero desde la negación, el segundo desde la entrega incondicional. Este texto encierra la tesis de mi primer volumen de historias, Seguir leyendo “Alturas”

Esta necesidad de los puentes

Apenas nueve o diez años y mi única obligación era ir a la escuela. Mirar los muñequitos. Encontrarme a los amigos una vez hechos los deberes escolares. Recuerdo el juego de los escondidos, mi favorito, desde que caía la tarde y, con un ganchito de suerte, hasta la hora de la telenovela. Eso sí, cuando sonaba el grito de mamá, había que recogerse. Seguir leyendo “Esta necesidad de los puentes”

Making of (17)

La luz entraba por el ventanal como perro por su casa y sobre el lienzo los trazos se movían para allá y para acá resolviéndolo todo como si fuera una página de un cómic, un cómic policíaco donde se veía detrás la sombra del asesino, pero solo la sombra, apenas un amago de delincuente, y en primer plano el policía con los huevos apretados en un hilo dental de petróleo. La mujer desnuda en la bañadera con la cabeza descolgada, descolgada y muerta. Un hilillo de sangre bajaba Seguir leyendo “Making of (17)”

Making of (15)

—Raulito, habla bajito nené, que molestas a la muchacha —y lo agarraba por el brazo, así, demasiado suave para mi gusto—. Quédate tranquilito.

Y Raulito que no dejaba de joder haciendo que el soldadito caminara por el espaldar de mi silla, que no molestaba tanto si no fuera porque también daba patadas en el asiento y yo con ganas de mandarlo para la mismísima mierda porque ¿acaso ella no se daba cuenta de que el maestro estaba hablando y ninguno de los dos me dejaba oír? Seguir leyendo “Making of (15)”