Breve teoría del rumor en Cuba

 

Dicen que la vecina del doblar está revistiendo la casa con piedra jaimanita porque, después de muchos años de búsqueda, dio con un pariente millonario que vive “afuera”. Otros dicen que en realidad el millonario sí, pero se casó con la hija. Y ayer desmintieron que no, que la llamaron de un banco inglés por una herencia que un pirata del siglo XVII dejó en lingotes de oro para repartir a sus descendientes. Entre ellos, mi vecina querida. Seguir leyendo “Breve teoría del rumor en Cuba”

¿Es Cuba un país seguro?

[De más está decir que con esta entrega llovieron otra vez las protestas. Reprobaciones cuyos argumentos daban fe de que no se habían leído el texto, ni siquiera habían pasado del título. Mi nombre volvió a aparecer en esa lista donde cabemos todos –por una razón u otra– y, por si esto fuera poco, hubo comentarios de hombres visiblemente ofendidos. Hoy, a tres años de su publicación, es un alivio señalar que las cosas han mejorado un poco. Me he sentado un par de veces en el malecón, y todo tranquilo. En los cines, por ejemplo, hay personal destinado a mantener a estos personajes bajo control. Clara señal de que ya se van tomando cartas en el asunto.] Seguir leyendo “¿Es Cuba un país seguro?”

Making of (12)

—¿No te arrepientes de haber dejado la medicina? —preguntó Maité y tiró el chicle al suelo. Carola se acercó inmediatamente y se lo engulló. Movió la cola un par de veces, ahora con desinterés, y fue a sentarse en su butacón.
—Y tú, ¿no te arrepientes de haber dejado la Historia? —respondió Amelia y cambió el tema bruscamente, como suele hacer—. Si tú hubieras conocido a Lisy… si la hubieras conocido —dijo y disimuló yendo a la cocina a buscar algo.
—No entiendo cómo… alguien como tú… en fin. Seguir leyendo “Making of (12)”

No more I love you´s

[Cuerpo Reservado, escrito en 2007, en realidad llevaba por título Alturas, como uno de los cuentos del volumen. Alturas, a su vez, comenzó siendo un libro a cuatro manos entre Iorga y Dazra, que no lograron ponerse de acuerdo porque ven el proceso de escritura, y la vida misma, de manera diferente. Iorga (la Jenny de Alturas) y Dazra se metían las manos en la cabeza durante largas madrugadas mientras Annie Lennox cantaba muy bajito en lo que los sueños sonaban todavía muy alto. Cuando aquello, los sueños sonaban alto. Hoy Iorga vive en Nueva York, y Dazra sigue aquí, con los recuerdos.] Seguir leyendo “No more I love you´s”