Making of (19)

Esta es una lista de cosas que me gustan y no me gustan. Me parece importante que sepas esto para que puedas crear un personaje más real, y también más cercano a mí. Verás, empezaré por las que no me gustan: Seguir leyendo “Making of (19)”

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Making of (18)

Bolek: ¿Y lo dijo con r mayúscula o con r minúscula?

Lolek: Con ninguna de las dos. La dijo sin r.

Bolek: Vaya… hasta que por fin.

Making of (17)

La luz entraba por el ventanal como perro por su casa y sobre el lienzo los trazos se movían para allá y para acá resolviéndolo todo como si fuera una página de un cómic, un cómic policíaco donde se veía detrás la sombra del asesino, pero solo la sombra, apenas un amago de delincuente, y en primer plano el policía con los huevos apretados en un hilo dental de petróleo. La mujer desnuda en la bañadera con la cabeza descolgada, descolgada y muerta. Un hilillo de sangre bajaba Seguir leyendo “Making of (17)”

Making of (16) ¿Qué tiene que sigue ahí?

Y el taxista que frenaba en L, frente al cine Yara cuando, antes de bajar recto para más adelante incorporarse a la avenida Línea un muchacho, junto a su novia, le hacía una seña y el taxista negaba con la cabeza: no, no iba para la Víbora, iba en dirección contraria, hacia el paradero de Playa, hasta Flores, la zona de los ricos de verdad. Amelia era el único pasajero hasta el momento, la cosa estaba mala y el chofer ¿Viste el gesto que hizo? Seguir leyendo “Making of (16) ¿Qué tiene que sigue ahí?”

Making of (15)

—Raulito, habla bajito nené, que molestas a la muchacha —y lo agarraba por el brazo, así, demasiado suave para mi gusto—. Quédate tranquilito.

Y Raulito que no dejaba de joder haciendo que el soldadito caminara por el espaldar de mi silla, que no molestaba tanto si no fuera porque también daba patadas en el asiento y yo con ganas de mandarlo para la mismísima mierda porque ¿acaso ella no se daba cuenta de que el maestro estaba hablando y ninguno de los dos me dejaba oír? Seguir leyendo “Making of (15)”

Making of (14) Habana, broder, no te me caigas ahora

Bajó despacio, pero con fuerza, como un regalo de los dioses, quizás una reconciliación con la vida misma. Abrió los labios discretamente y exhaló el aliento quemado. Poco a poco su cuerpo se fue relajando, sintió apagarse el rumor de la ciudad a medida que la luz se hizo más rojiza-oscura-adormecida detrás de las nubes y esa calma vasta invadió todo su cuerpo. Nunca se arrepentiría de Seguir leyendo “Making of (14) Habana, broder, no te me caigas ahora”