Diapositivas

[No sé si al personaje de este cuento, en 2007, podría catalogarlo como amigo en la vida real, pero era algo bastante parecido a la amistad lo que teníamos. Todavía hoy, a pesar de haber perdido contacto, considero que tiene mucho talento como escritor. En aquel entonces aprendí de él, gracias a los retos que impuso en nuestros breves encuentros y a sus locas y deliciosas ocurrencias, a ser un poco más atrevida, como decimos en Cuba, a tirarme con la guagua andando. Este fue uno de mis primeros textos, publicado en Cubasí, de entre los que más tarde conformarían el volumen Cuerpo Reservado. Ahora que lo pienso… nunca más me lancé al mar de esa manera.] Seguir leyendo “Diapositivas”

No more I love you´s

[Cuerpo Reservado, escrito en 2007, en realidad llevaba por título Alturas, como uno de los cuentos del volumen. Alturas, a su vez, comenzó siendo un libro a cuatro manos entre Iorga y Dazra, que no lograron ponerse de acuerdo porque ven el proceso de escritura, y la vida misma, de manera diferente. Iorga (la Jenny de Alturas) y Dazra se metían las manos en la cabeza durante largas madrugadas mientras Annie Lennox cantaba muy bajito en lo que los sueños sonaban todavía muy alto. Cuando aquello, los sueños sonaban alto. Hoy Iorga vive en Nueva York, y Dazra sigue aquí, con los recuerdos.] Seguir leyendo “No more I love you´s”

Versiones

 

I

La abuela ha muerto. Sentada en un sillón veo caer la lluvia a través del cristal de la ventana. El entierro será a las tres. Los murmullos de la gente en el salón crean una atmósfera tensa, a medio camino hacia la muerte. Esta noche hará frío seguramente.
No me acerco a la caja, nunca he podido ver la cara de los muertos. Seguir leyendo “Versiones”

Düsseldorf

[Esta es una historia real. El muchacho es el mismo personaje de El gran salto o caída libre, que se va a Alemania. Lo conocí en el bar del Amadeo Roldán, que desgraciadamente desde hace un tiempo está cerrado. Fue él quién me contagió este amor desmedido por La Habana. Quizá porque vivió su niñez y parte de la adolescencia en otro país -su padre fue embajador por varios años en un país árabe-, Seguir leyendo “Düsseldorf”

4 de julio

[Cuando escribí este cuento ya me pesaban bastante los amigos que ya no están. Ahora que lo revisito me doy cuenta, qué horror, los personajes también se van, emigran lo mismo las versiones de ficción que las reales. No obstante mi golondrina, con la tinta un poco corrida, sigue ahí, con su cola bífida, buscando verano. Le agradezco a mamá haber encontrado la forma exacta para dejarme una marca en el cuerpo real, algo que quedándose me recuerda  lo que se va. Algo que me ayuda a recordar… ] Seguir leyendo “4 de julio”

El gran salto o caída libre

 

[Aquí empezó todo… por segunda vez. Hasta este cuento yo apenas era una egresada del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso que, una vez terminado el curso, había llegado a la conclusión de que no tenía suficiente talento para escribir. Después de un tiempo trabajando en la subdirección del centro cayó en mis manos el libro “Esquirlas”, de Ahmel Echevarría. El resultado de aquella desenfrenada lectura nocturna fue este texto, escrito así, de un tirón y sin respirar. Seguir leyendo “El gran salto o caída libre”