Los perros

 

El ruido de la noche bajó y se acomodó, perezoso, sobre todas las cosas. Era, lo que se dice, un típico domingo pasadas las nueve de la noche, cuando nadie sabe qué hacer con lo que queda de fin de semana y se la pasa rumiando su ánimo lleno de calambres, de suspiros y yo no fui. Bajó los escalones despacio, calculando cada paso, cada loza, cada gesto de su pierna para dejar caer su cuerpo más abajo, pero en realidad no iba pensando en algo, o quizás sí, pensaba en lo que había dicho mama de los perros cuando aúllan. Seguir leyendo “Los perros”

No more I love you´s

[Cuerpo Reservado, escrito en 2007, en realidad llevaba por título Alturas, como uno de los cuentos del volumen. Alturas, a su vez, comenzó siendo un libro a cuatro manos entre Iorga y Dazra, que no lograron ponerse de acuerdo porque ven el proceso de escritura, y la vida misma, de manera diferente. Iorga (la Jenny de Alturas) y Dazra se metían las manos en la cabeza durante largas madrugadas mientras Annie Lennox cantaba muy bajito en lo que los sueños sonaban todavía muy alto. Cuando aquello, los sueños sonaban alto. Hoy Iorga vive en Nueva York, y Dazra sigue aquí, con los recuerdos.] Seguir leyendo “No more I love you´s”

Quebec-Habana-Quebec

No he sabido nada más de este personaje. No recuerdo si le di a leer este texto, como he hecho con otros personajes reales. Tiempo después de su partida me habló por el chat y me informó que desaparecería, que había encontrado a alguien y necesitaba borrarme de una vez y por todas. Me dijo que quería “ser feliz” como si yo fuera el principal obstáculo para alcanzarlo, el motivo de todas sus desgracias, de todas. Deseo que seas muy feliz, fue todo cuanto dije siguiéndole la rima. Y he aquí un hombre que cumple con su palabra. Solo espero que donde quiera que esté ahora haya encontrado lo que buscaba, porque este fue uno de los hombres más solos que yo conocí en mi vida. Seguir leyendo “Quebec-Habana-Quebec”

Versiones

 

I

La abuela ha muerto. Sentada en un sillón veo caer la lluvia a través del cristal de la ventana. El entierro será a las tres. Los murmullos de la gente en el salón crean una atmósfera tensa, a medio camino hacia la muerte. Esta noche hará frío seguramente.
No me acerco a la caja, nunca he podido ver la cara de los muertos. Seguir leyendo “Versiones”

Düsseldorf

[Esta es una historia real. El muchacho es el mismo personaje de El gran salto o caída libre, que se va a Alemania. Lo conocí en el bar del Amadeo Roldán, que desgraciadamente desde hace un tiempo está cerrado. Fue él quién me contagió este amor desmedido por La Habana. Quizá porque vivió su niñez y parte de la adolescencia en otro país -su padre fue embajador por varios años en un país árabe-, Seguir leyendo “Düsseldorf”